Eres como la lluvia deseada

que cae lentamente

bañando mi cuerpo

e inundando mi alma.

Eres el sol del amanecer

que llena mi ser

de alegría y nostalgia.

Pero tú eres más, mucho más.

Eres todo sentimiento y dulzura.

Eres la fresca sensación del amanecer

como gota de rocío que perdura…

Eres la gota invisible de energía

que calma la sed de mi impaciencia.

Con esa gota alimento mi existencia.