Te espero en la quietud del tiempo

en la mirada tranquila

de quien suspira un beso

de quien sana una herida.

Te espero en las noches solitarias

del más dulce embeleso

en las calmadas orillas

de los secretos tiempos.

Y en las calmadas horas

de mi voz, llevo dentro

los recuerdos de un te quiero

las caricias de un momento

que no han sellado la espera

porque te guardo en silencio

porque mi piel te revela

las ganas de tenerte dentro.

Y mientras mi calma se agita

mi soledad va diciendo

¡ cuándo llegará ese día !

¡ cuándo llegará el momento !

Que tu deseo y el mío

se unan en un sólo cuerpo

para colmarte de besos

y decir…¡ cuánto te quiero !