Siento un deseo increíble
unas ganas locas de tocarte,
recorrerte, explorarte.
 
Necesito dibujar senderos
de saliva por tu piel
mientras te beso.
 
Necesito hacerte estremecer,
vivir cada caricia, sentir
y temblar contigo, vivir.
 
Me muero por llenarme de tí
y sentir como me aprietas,
fundidos nuestros cuerpos
en una pasión infinita.
 
Y morir, en el orgasmo exquisito
para renacer, segundos después
con las sonrisas más hermosas,
las generadas por el placer
de compartirnos los dos
una y otra vez.