Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se volverá blanco, los días se convertirán en años…

Pero lo importante no cambiará, tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.

Detrás de cada línea de llegada, habrá una de partida.

Detrás de cada logro, habrá otro desafío.

Mientras estés viva, siéntete viva.

Si extrañas lo que hacías, vuelve hacerlo.

No vivas de fotos amarillas.

¡Sigue! Aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

Cuando por los años no puedas correr, trota.

Cuando no puedas trotar, camina.

Y cuando no puedas caminar, usa el bastón.

Pero nunca, nunca te detengas.