No existe un día más hermoso que el día de hoy.
La suma de muchísimos ayeres, forma mi pasado.
 
 
Mi pasado se compone de recuerdos alegres…tristes…
Algunos están fotogrefiádos y ahora son cartulinas…
 
 
Pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás,
corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado.
 
 
Puede ser que el día de mañana amanezca aún más hermoso…
pero no puedo avanzar mirando sólo el horizonte,
corro el riego de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.
 
 
Me gusta pisarlo con fuerza, por eso, yo prefiero el día de hoy.
Sólo estremecerme con su frío o calor,
sentir como cada instante dice: ¡¡ presente !!
 
 
Sé que es muy breve, que pronto pasará,
que no voy a poder modificarlo luego, ni pasarlo en limpio.
Como tampoco puedo planificar demasiado
el día de mañana: es un lugar que todavía no existe.
 
 
Por eso, hay que vivir el presente
como si fuera el último día,
hacer lo que queremos hacer,
porque el mañana, quizás no existe.